Mascotas

Mascotas rescatadas en Venezuela buscan un hogar

Cientos de mascotas rescatadas en Venezuela necesitaron alimento, refugio y atención veterinaria después de los terremotos del 24 de junio de 2026. Perros y gatos fueron encontrados entre edificios dañados, calles evacuadas y sectores donde sus familias ya no podían regresar.

Una cobertura en video de Reuters mostró el trabajo de refugios y voluntarios para proteger a estos animales y buscar nuevas familias cuando la reunificación no resultaba posible.

Mascotas rescatadas en Venezuela entre los escombros

Durante los primeros días, los equipos de búsqueda se concentraron en localizar animales atrapados o desorientados. Algunos habían escapado durante los movimientos sísmicos y regresaban a los lugares donde antes estaban sus viviendas.

Ese comportamiento dificultaba el rescate. Aunque una estructura hubiera quedado inhabitable, los perros y gatos podían seguir identificándola por sus olores y permanecer cerca esperando a sus responsables.

La fundación colombiana Manejo Humanitario de Fauna Callejera viajó a Venezuela para apoyar los recorridos, proporcionar atención veterinaria y colaborar en la identificación de los animales. El Espectador informó que la organización encontró mascotas entre los restos de viviendas y trabajó con hogares temporales para protegerlas.

Los rescatistas también debían actuar con cuidado para no provocar que un animal asustado huyera hacia una zona inestable. Acercarse lentamente, utilizar alimento y reducir el ruido puede ser más efectivo que perseguirlo.

Un restaurante convertido en hospital y centro de reencuentro

En Caraballeda, un restaurante McDonald’s fue transformado en un centro provisional para atender personas y mascotas. Voluntarios lo llamaron Hospital McDonald’s y utilizaron el espacio para revisar animales, registrar hallazgos y recibir a familias que buscaban a sus compañeros.

The Associated Press documentó que un grupo integrado por veterinarios, estudiantes, médicos y civiles viajó desde Barquisimeto para sumarse a las labores. El equipo aseguró haber rescatado 140 animales y atendido a otros 60.

Uno de los reencuentros registrados fue el de Buddy, un perro encontrado con vida después de permanecer ocho días atrapado. Su responsable pudo abrazarlo nuevamente en el centro improvisado.

Estas historias ofrecen esperanza, pero representan solo una parte de la emergencia. Muchos animales no tenían identificación visible y otros pertenecían a personas hospitalizadas, desplazadas o fallecidas. Por ello, cada ingreso necesitaba quedar documentado antes de considerar una adopción.

Voluntarios examinan y consuelan a un perro frente a edificios dañados en Venezuela
Rescatistas de Manejo Humanitario de Fauna Callejera atienden a un perro en una zona afectada. Fuente: El Espectador. Fotografía: Manejo Humanitario de Fauna Callejera.

Reunificar debe ser la primera prioridad

Cuando un animal es encontrado después de un desastre, la adopción inmediata no debería ser el primer paso. Antes deben agotarse los esfuerzos razonables para localizar a su familia.

Esto incluye revisar microchips, publicar fotografías, comparar reportes de animales perdidos y mantener registros del lugar y la fecha del rescate. También es conveniente conservar características que permitan comprobar la relación, como marcas particulares, fotografías previas o información veterinaria.

Manejo Humanitario de Fauna Callejera explicó que los perros y gatos permanecerían temporalmente bajo protección mientras se buscaba a sus responsables. Cuando nadie los reclamara dentro del plazo establecido, podrían entrar en un proceso de adopción con el compromiso de devolverlos si aparecía su familia original.

Este protocolo busca equilibrar dos necesidades: evitar que los animales permanezcan indefinidamente en instalaciones saturadas y respetar el vínculo con personas que quizá continúan desplazadas o incomunicadas.

La esterilización, vacunación y otros procedimientos deben decidirse junto con profesionales veterinarios y de acuerdo con el estado de cada animal. La información de Diario de Animales sobre la esterilización de las gatas recuerda que el momento y las condiciones clínicas deben evaluarse individualmente.

El trauma también puede cambiar su comportamiento

Un perro que sobrevive a un terremoto puede mostrarse retraído, hipervigilante o reactivo ante sirenas, golpes y movimientos. Un gato puede esconderse, rechazar alimento o evitar el contacto.

Estas respuestas no significan necesariamente que el animal sea agresivo o incapaz de adaptarse. Pueden reflejar miedo, dolor o agotamiento después de una experiencia extrema.

Los hogares temporales necesitan ofrecer zonas de descanso, rutinas predecibles y contacto gradual. No se debe obligar al animal a interactuar ni castigarlo por esconderse o reaccionar ante un ruido.

La guía sobre cómo ayudar a un perro que tiene miedo recomienda trabajar con paciencia y refuerzo positivo. Ante cambios intensos, falta de apetito, dolor o conductas persistentes, es necesario consultar a un veterinario.

La pérdida repentina del apetito también requiere atención. Diario de Animales explica qué considerar cuando un perro deja de comer, pero en animales afectados por un desastre no deben probarse soluciones caseras sin descartar primero lesiones o enfermedades.

Incluir a los animales en los planes de emergencia

Las labores desarrolladas en Venezuela muestran que la protección animal no puede improvisarse después de un terremoto. Los planes oficiales deberían contemplar refugios que acepten mascotas, zonas veterinarias, sistemas de registro y transporte.

Cuando las familias saben que podrán evacuar con sus animales, disminuye el riesgo de que permanezcan en viviendas peligrosas o regresen prematuramente para buscarlos.

En casa, resulta útil mantener transportadores accesibles, correas cerca de las salidas y una carpeta con fotografías, vacunas, tratamientos y números de contacto. El microchip debe tener información actualizada, y la mascota también debería portar una placa visible.

La solidaridad de veterinarios, fundaciones y ciudadanos permitió rescatar a numerosos animales. Sin embargo, la recuperación puede prolongarse mucho más que la atención mediática.

Para las mascotas rescatadas en Venezuela, encontrar un hogar será importante, pero primero habrá que ofrecerles tiempo, atención profesional y una oportunidad real de reencontrarse con las personas que todavía las buscan.

Botón volver arriba